sábado, 22 de agosto de 2009

Sobre el Lenguaje...

Bueno, sé que este blog lo creé para mostrar algunas de las fotografías que me llamen la atención, pero estoy cansado de cierta situación y no encuentro otra forma de desahogarme.

Estoy cansado que desde hace unos 4-5 años, mi Papá utiliza en exceso palabras como "culo" o "mierda", simplemente lo detesto. Si algo no le sirve: "Ajj esta mierda", si no puede hacer algo: "Es que no sé un culo". Aparte a mi Mamá se le ha quedado un poco la costumbre y ahora dice con cierta regularidad la palabra "maricada", por ejemplo: "Estoy cansada de que esté metida en esa maricada", refiriéndose al exceso de chat de parte de mi hermana, que por cierto es la única que se "salva", aunque le fascina decir la palabra "marica", no me estresa porque la emplea más como una muletilla que como algo más.

En mi casa, es muy extraño que diga malas palabras, solo las digo cuando algo me sale mal o me pego muy duro, je je je, por ejemplo en el dedo pequeño del pie. En la Universidad si suelo hacer más uso de dichas palabras, no sé si sea por el entorno, por las personas o solo una manera de encajar en dicho grupo social; recurro a palabras como "marica", "mierda" o "güevón", soy consciente de ello y procuro no decirlas aunque a veces simplemente lo hago.

Solo escribo para desahogarme, porque no entiendo que pasa. Hace 6 años mi Papá hablaba un castellano muy bonito, no decía malas palabras, jamás le oí decir una, excepto una vez que le echó la madre a un taxista, ja ja ja. Mi Mamá de toda la vida ha dicho la grande, je je je, pero igual que Paola, es más una muletilla y que emplea solo cuando va en el carro.

Creo que lo de mi Papá se debe a que en los últimos 5 años pasó de trabajar en oficinas a obras, lo cual lo llevó a permanecer en contacto con obreros, Maestros de obra, etc, los cuales aunque son personas de bien, decentes, es muy normal en su entorno que digan malas palabras, por lo cual supongo que para quedar bien mi Papá empezó a decirlas y se le quedó la costumbre, ahora cogió la casa como casino. Mi Mami pués nada, supongo que de tanto oirle a mi Papá terminó cediendo y se le salen, aunque no es tan seguido como a él.

Eso era todo lo que quería decir, un grito en el vacío virtual, me duele oir a mi Papá hablar así, lo entiendo, pero me duele, espero que vuelva a hablar como antes, chau a todos...

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